Ayuda en Acción Perú
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REALIDAD SANITARIA EN PERÚ

INDICADORES EN SALUD

  • En el Perú existen 3, 5 millones de niñas y niños entre los 0 y 5 años de edad. El 50% sufre de anemia y el 25% de desnutrición. Esta última cifra se duplica en las zonas rurales.
  • Nivel de nutrición aceptable en niños en el área rural 30%
  • Nivel de nutrición aceptable en niños de área urbana 63.4%
  • 38% de los menores de 5 años presentó alguna dolencia o enfermedad y solo el 66% recibió atención médica.

Mortalidad materna

Para los años 2000 – 2005 se estima en 6.2 muertes por 1000 habitantes. Debe destacarse sin embargo, que existen grandes diferencias entre las regiones de la sierra, costa y selva. Por ejemplo en el departamento de Huancavelica se registra 11.3 muertes por 1000 hbtes. y en la provincia constitucional del Callao 3.9 muertes por 1000 habitantes. Éstas representan la más alta y la más baja tasa a nivel departamental.

Las causas inmediatas de la mortalidad materna, que incluyen hemorragias, infecciones y toxemia, son finalmente el resultado de las condiciones de inequidad en que la mayor parte de las mujeres vive, particularmente en zonas rurales. De las 19,000 muertes infantiles que anualmente son registradas en el Perú, casi la mitad de estas son atribuibles a falta de atención durante el embarazo y nacimiento.

La falta de capacidad para resolver emergencias obstétricas, o la falta de adecuación de los servicios a la cultura de los usuarios son determinantes en la mortalidad materna. A pesar del hecho que en el Perú, durante la década pasada, el número de centros públicos de salud se ha incrementado en 60%, casi la mitad de los nacimientos en zonas rurales tiene lugar en las propias viviendas atendidos por parteras tradicionales. En los departamentos con mayor concentración de población indígena, sólo entre el 10% y el 20% de los nacimientos tiene lugar en los establecimientos de salud.

Esperanza de vida al nacer

En los últimos veinte años, el Perú ha experimentado un aumento de seis años en el promedio de vida de la población. Los peruanos nacidos en el año 2002, tendrán una esperanza de vida de 70 años.

Por sexo, las mujeres tienen 72 años de expectativa de vida, nítidamente más elevada que la correspondiente a los hombres, quienes solamente tienen una esperanza de 67 años.

Los nacidos en zonas urbanas durante el año 2002, vivirían hasta 72 años, mientras que los nacidos en zonas rurales sólo vivirían hasta los 65 años.

Tasa Global de Fecundidad 

La fecundidad en el Perú, ha venido observando un franco proceso de disminución que se registra desde la década de los sesenta. Cuando se realizó la ENDES 1986, la fecundidad de una mujer en edad fértil era de 4.1 hijos; catorce años después, la ENDES 2000 comprobó que la tasa se había reducido a 2.9.

Gasto Per Cápita en Salud 

El gasto en salud per cápita promedio correspondiente al período 1995-2000 fue de US $ 102.8, cifra que es ligeramente superior a la registrada en el año 2000 (US $ 99), pero ampliamente inferior a las observadas por países de la región, tales como: Brasil (US $ 267), Venezuela (US $ 233) y Colombia (US $ 186).

Dentro del sector, el Ministerio de Salud sigue siendo el que compromete la mayor proporción del gasto (24.7 %), seguido muy de cerca por la seguridad social que llega a efectuar un 24.6% del gasto en salud total.

Cobertura de Inmunizaciones

Desde hace varios años, el Perú está logrando elevados niveles de inmunización y como consecuencia de ello se ha frenado el avance de ciertas enfermedades transmisibles que afectan principalmente a los niños de menores de cinco años. Se ha logrado erradicar la Poliomielitis y el sarampión.

Al año 2002, las coberturas de las principales vacunas aplicadas a menores de un año alcanzaron niveles que varían entre el 92.1% y 95.2%, donde menor cifra corresponde a la vacunación con B. C. G. Debe destacarse que el Calendario de Vacunas del Programa Ampliado de Vacunaciones incluye también otras vacunas como la antiamarílica, antihepatitis, etc.

INTERVENCIÓN EN SALUD

El estado de salud de una población esta determinada no sólo por factores que guardan relación directa con la salud y las intervenciones sanitarias sino que es el resultado de la interrelación e interacción de factores sociales, culturales, económicos y políticos. Por lo tanto la alfabetización, el grado de escolarización, el nivel de ingresos económicos, la distribución de la riqueza, el agua potable y el saneamiento, la mejora de las viviendas , el cuidado del medio ambiente , la implementación de políticas públicas justas y equitativas, la comercialización apropiada de productos, la construcción de carreteras y canales, la organización y participación comunal con equidad de género, ejercen un efecto sustancial en la salud. Es así, que los países con logros sustanciales en cuanto a indicadores de salud son aquellos que han sido capaces de mejorar las condiciones de vida, trabajo y nutrición de su población.

La disposición de recursos económicos para alcanzar la salud ha de considerarse no como gasto social sino como inversión para alcanzar el desarrollo, ya que los grados de nutrición, salud y educación de la población determinan el capital humano de una nación. La intervención en salud por parte de Ayuda en Acción surge desde este enfoque de desarrollo centrado en el capital humano que se realiza a través del fortalecimiento y desarrollo de competencias de los actores locales que generan cambios en el entorno, al interior de las organizaciones comunales y las entidades prestadoras de salud del Estado así como de las políticas públicas en materia de salud, permitiendo mejorar las condiciones de vida de la población y la consolidación del capital social en cada zona de intervención.

En el marco de este enfoque, la visión del equipo nacional de salud de Ayuda en Acción, surgida desde su actuar y los resultados alcanzados, es lograr comunidades saludables basadas en una cultura preventiva y de auto cuidado, desde la más temprana edad, donde las redes de actores sociales desarrollan un rol protagónico para el acceso a la salud con calidad , calidez y con un enfoque intercultural.

Si bien la intervención en salud es compleja y se realiza coordinadamente con los diversos ejes de actuación (fortalecimiento de capacidades, dinamización de economías locales, vínculos solidarios, gobernabilidad y ciudadanía), se puede decir que ésta, metodológicamente, se realiza en 2 espacios: comunal y escolar.

Comunal: La intervención en el espacio comunal está dirigida a mejorar la calidad de vida de las familias y disminuir la incidencia de enfermedades a través de la adopción de hábitos, estilos de vida saludables, valores y habilidades sociales, desde un enfoque de autocuidado y salud preventiva. Su base la constituyen las familias quienes desarrollan una adecuada cultura de crianza, mejoran las condiciones de saneamiento intradomicialiario, con viviendas ventiladas, distribución adecuada de ambientes, iluminación, eliminación adecuada de basura y excretas, instalación de huertos familiares, prácticas de forestación y reforestación, cuidado y protección de las fuentes de agua y del medio ambiente; es decir, familias saludables que van construyendo comunidades saludables.

  • Formación de capacidades e implementación de los Agentes Comunitarios de Salud- ACS.
  • Redes /Asociaciones de ACS.
  • Viviendas saludables.
  • Campañas de Salud Integral.
  • Campañas de Agua Segura.
  • Capacitación a organizaciones sociales de base.
  • Programas de Nutrición: “Nutrihojitas”.
  • Fortalecimiento de capacidades del personal de salud.
  • Equipamiento e Infraestructura a Establecimientos de Salud.
  • Fortalecimiento de Espacios de Gestión local de servicios de salud.

 

Escolar: La escuela es un escenario de aprendizajes y un espacio importante para promover hábitos y estilos de vida saludables en los diversos actores sociales que forman parte de la comunidad educativa, así como para articular las actividades educativas y de salud a favor de los niñ@s y la comunidad.

La intervención de AeA a nivel escolar promueve la constitución de Escuelas Saludables- ES donde se fomenta el bienestar y la calidad de vida de la comunidad educativa, propicia valores, actitudes, hábitos y comportamientos favorables hacia la salud integral en un ambiente psicológico y social solidario, de relaciones humanas constructivas, armoniosas y de respeto a la cultura local, contando con un ambiente físico seguro y con servicios e instalaciones adecuadas. La Escuela Saludable se proyecta y ejerce una influencia positiva hacia la comunidad, a la vez que fortalece habilidades en los alumnos y alumnas para adoptar decisiones de ciudadanía y democracia, al asumir con responsabilidad el cuidado de su salud personal y del entorno.

  • Formación de docentes responsables/coordinadores de salud escolar.
  • Formación de Vigías Escolares / Promotores de Salud / Rondas Campesinas / Regidores de Salud de los Municipios Escolares
  • Ferias educativas de salud y Campañas de atención escolar.
  • Equipamiento e Infraestructura de Salud.

El quehacer de Ayuda en Acción respecto a la salud se viene desarrollando teniendo en cuenta que:

  •  El enfoque de intervención es fundamentalmente preventivo promocional , dirigido a fortalecer la capacidad de autocuidado del estado de salud de las personas y familias.
  • La intervención en salud gira fundamentalmente en torno a la familia como espacio social primario donde se adquieren hábitos, costumbres y estilos de vida que influyen en el estado de salud de sus integrantes y durante todo el proceso de salud enfermedad de los mismos.
  • Las viviendas saludables se constituyen en la principal estrategia para la intervención inicial a nivel familiar, en la que las familias reconocen sus recursos y capacidades para mejorar sus condiciones de habitabilidad y llevar a la practica actitudes y comportamiento saludables propios de una vida digna.
  • La formación y fortalecimiento de capacidades de los actores sociales (Agentes Comunitarios de Salud – ACS, Organizaciones Sociales de Base – OSB, personal de salud, docentes, niñ@s, jóvenes) es el pilar fundamental que permite la movilización de recursos sociales para alcanzar comunidades saludables.
  • Las redes y asociaciones los actores sociales permiten trascender del desarrollo de capacidades individuales a la generación de capital social, basado en la confianza, asociatividad y normas de comportamiento comunes, lo cual a largo plazo asegura la sostenibilidad de la intervención.
  • La organización de los actores sociales a través de redes y asociaciones les permiten mayor representación y representatividad para el ejercicio de su ciudadanía a través de la participación activa en espacios de concertación local.
  • En el espacio escolar se produce el encuentro en la práctica, de los sectores salud y educación vínculo fundamental para el desarrollo y bienestar de la población escolar y de toda la comunidad educativa.
  • La intervención temprana en crecimiento y desarrollo a partir de la etapa de gestación permite prevenir oportunamente la discapacidad y presencia de problemas que posteriormente son irreversibles (desnutrición, capacidad cognitiva, seguridad emocional, entre otros), por lo cual es prioritario promover una cultura de crianza desde la más temprana edad, que permita el desarrollo de las potencialidades y capacidades sociales, afectivas, psicomotoras y cognitivas de los niñ@s.

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